Vaginismo

Vaginismo

Se trata de la incapacidad de las mujeres de realizar el acto sexual y de ser penetradas, un trastorno provocado por la contracción o espasmo involuntario de los músculos perineales del tercio externo de la vagina en el momento que se intenta la penetración, provocando el cierre del introito vaginal e impidiendo o dificultando el acto sexual.

Es una enfermedad psicológica pero que se manifiesta con esa poderosa respuesta física.

Algunas mujeres que lo sufren pueden excitarse sexualmente y gozar un orgasmo, pero no son capaces de permitir la penetración.

Otras sin embargo tienen poco interés o deseo sexual y muchos temores y ansiedades sobre la penetración.

Un 2% de las mujeres españolas sufren un trastorno que, debido a la enorme carga emocional que produce, a menudo no es diagnosticado ni tratado.

Sin embargo con las ayudas adecuadas puede resolverse satisfactoriamente.

Tiene varias causas posibles, que incluyen:

  • Un trauma o abuso sexual pasado
  • Factores psicológicos
  • Una respuesta que se desarrolla debido al dolor físico
  • Relaciones sexuales

En algunas ocasiones, no se puede encontrar ninguna causa.

 

Los síntomas principales son:

  • Penetración vaginal difícil o dolorosa durante la relación sexual. Tal vez no sea posible la penetración vaginal.
  • Dolor vaginal durante la relación sexual o un examen pélvico.

Las mujeres con vaginismo suelen tornarse ansiosas ante las relaciones sexuales. Esto no quiere decir que no puedan excitarse sexualmente. Muchas mujeres con este problema pueden tener orgasmos cuando se estimula el clítoris.

Tratamiento

El objetivo es poder tratar el trastorno para que las mujeres puedan tener un acto sexual libre de dolor y así poder romper el patrón psicosomático que acompaña a esta enfermedad.

El vaginismo es un ciclo vicioso de dolor y espasmo, por lo tanto si podemos reducir el espasmo podremos reducir el dolor. Una vez que la paciente pueda comprometerse en una relación sexual satisfactoria, el problema puede resolverse.

En Clínica Vida contamos con un equipo de atención médica compuesto por una ginecóloga, una asesora sexual y una terapeuta para rehabilitación de suelo pélvico.

Consiste en la administración de toxina botulínica en la vagina, apoyado posteriormente por el asesoramiento e información realizados por la propia ginecóloga, la sexóloga y de ser necesaria la rehabilitadora del equipo, que adiestrará a la paciente en los ejercicios necesarios para lograr rehabilitar la zona.

También se la asesorará para la realización de ejercicios de dilatación vaginal. Este método ayuda a hacer a la persona menos sensible a la penetración. Los ejercicios deben hacerse bajo la dirección de un ginecólogo, sexólogo o un terapeuta físico.

La terapia debe involucrar a la pareja y poco a poco puede llevar a un contacto más íntimo. Con el tiempo, probablemente la relación sexual sea posible.


Expectativas

Las mujeres que reciben este tratamiento, mediante inyecciones de toxina botulínica apoyado por un especialista en terapia sexual, muy a menudo pueden superar este problema.