¿Has padecido la enfermedad del beso?

Es producida por el virus Epstein-Barr, uno de los más comunes en los humanos, que pertenece al grupo de los virus herpes. La mayoría de las personas se han infectado en algún momento de sus vidas ¿Has padecido la enfermedad del beso?

AFP La enfermedad del beso se produce por el contacto con la saliva Tiene un nombre llamativo e incluso hasta suena bien. Se le llama así porque se contagia por contacto con los fluidos corporales, especialmente la saliva ya que es este el fluido en el que virus excreta con mayor abundancia. Por un motivo nada casual, se producen más casos de esta enfermedad durante la adolescencia. Y no es que los adultos no se besen pero el inicio de las relaciones amorosas está muy relacionado con la aparición de la mononucleosis infecciosa o enfermedad del beso. «Entre los 12 y 18 años hay más casos ya que es cuando se empieza a tener relaciones. Afecta también a los niños pequeños pero en este caso no se produce ninguna enfermedad sino un cuadro febril que pasa desapercibido. Cuando se retrasa y se produce más allá de los cinco años y durante la adolescencia, el sistema inmune nos protege más pero a la vez sobreactúa, responde de forma mas vigorosa produciendo la mononucleosis infecciosa», explica José Manuel Echeverría Mayo, jefe de área de virología del Centro Nacional de Microbiología. Pese a que el fluido más frecuente es la saliva, «producto de un beso ‘como Dios manda’», aclara el virólogo, la enfermedad también puede transmitirse a través de la sangre o el semen durante la relación sexual.

El nombre del virus que la provoca es menos «romántico». Se trata del Epstein-Barr, uno de los virus más comunes en los humanos, que pertenece al grupo de los virus herpes, siendo un pariente del que causa las calenturas labiales o el herpes genital. Puede encontrarse en cualquier parte del mundo. De hecho, la mayoría de las personas se han infectado con el virus en algún momento de sus vidas, señala el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC). Síntomas Mucha gente se infecta durante la niñez siendo más frecuente que en la adultez. «Se produce también en niños porque chupan juguetes, se comparten caramelos, etc. Pero en ellos no suele provocar síntomas», explica Juan Antonio Sáez, jefe de área de bacteriología del Centro de Salud de Microbiología. En caso de haberlos (fatiga, fiebre, dolor de garganta, inflamación de ganglios, de hígado o bazo, etc.), la mejora se produce a las dos o cuatro semanas, aunque algunas personas pueden sentir fatiga durante meses. Cuando la mononucleosis aparece en el caso de los adolescentes el cuadro de síntomas es considerable. «Se produce un cuadro febril y un cuadro clínico más amplio: inflamación de los ganglios linfáticos, o incluso hepatitis, pero no tiene complicaciones graves», explica el virólogo Echeverría. Uno de los síntomas más visibles es la inflamación de los ganglios y precisamente el nombre, mononucleosis, se debe a que los pacientes muestran un exceso de células blancas o monocitos. Para la enfermedad del beso no hay vacunas ni antivirales. «Se tratan los síntomas y nada mas», señala Echeverría.

El CDC recomienda tomar líquido para estar hidratado, descansar y tomar medicamentos para el dolor y la fiebre. Y para prevenirlo, ¡no besar! o no compartir comida u objetos personales como el cepillo de dientes de una persona infectada.

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