Parkinson

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Parkinson

La Enfermedad de Parkinson se produce por falta de dopamina en el cerebro, un neurotransmisor implicado en la movilidad corporal.

Los 3 síntomas más importantes de esta enfermedad, que suele ser asimétrica (es decir, afectar más una mitad del cuerpo que la otra) son:
• La torpeza o lentitud de movimientos. Caminan despacio, arrastrando los pies, con falta de equilibrio, que propicia caídas.
• La rigidez articular. El paciente se encuentra agarrotado.
• El temblor

Además es frecuente un cambio en su personalidad previa en forma de pasividad, falta de iniciativa.
Pero hasta 1 de cada 4 pacientes con esta enfermedad no tiemblan, lo que retrasa el correcto diagnóstico durante meses o años, siendo con frecuencia erróneamente diagnosticados de depresión.
Y viceversa, no todos los pacientes que tiemblan tienen Parkinson. De hecho, la causa más frecuente de temblor es el temblor esencial, de causa claramente no conocida pero de naturaleza generalmente benigna.

Con el paso de los años, entre un 30 y un 40% de los pacientes afectos de esta enfermedad acaban sufriendo demencia, de ahí la importancia de un diagnóstico precoz para iniciar lo antes posible su tratamiento.

No siempre el Parkinson es de causa degenerativa. A veces la causa es farmacológica, por medicamentos que se dispensan para hacer mejor la digestión, tratar los vértigos; o el uso de tranquilizantes mayores (también llamados neurolépticos).

Es una de las enfermedades neurológicas en las que más se ha avanzado en los últimos años, tanto en el diagnóstico (en los casos clínicamente dudosos disponemos de una prueba de neuroimagen llamada DAT-SCAN, que nos permite saber si los niveles de dopamina cerebral son normales o están disminuidos) como en el tratamiento.