Gabriela Bravo

Gabriela Bravo

La elección de tu ginecólogo

Elegir a tu ginecólogo no es fácil, porque debe reunir muchas cualidades para cuidar de tu salud y de ti. Además de su formación y profesionalidad, ofrecerte confianza y dedicarte toda la atención que necesites para sentirte cómoda y segura, para así poder aclarar tus dudas y resolver tus problemas.
Mi idea sobre el ejercicio correcto de mi profesión se basa en dar a mis pacientes un trato personalizado, en la comunicación sin prisas, la atención, siempre tratando de que la paciente se sienta a gusto y que la visita al ginecólogo no sea un mal momento que hay que pasar cada año, sino un rato agradable con un profesional de confianza que se preocupa por sus problemas, que trata de solucionarlos y que además la informa, aconseja, ayuda y la hace sentir cómoda.

La consulta al ginecólogo es un acto médico relevante, ya que en caso de tener síntomas, nos permite diagnosticar su causa y orientar el tratamiento necesario y en los pacientes sin síntomas descartar problemas insospechados, ofrecer información de cómo prevenir cáncer, del seguimiento de problemas benignos, sobre anticoncepción, menopausia, etc.
Conozco de primera mano las dificultades de comunicación que surgen algunas veces con nuestros hijos adolescentes y las preocupaciones y dudas que ocultan a sus padres por temor a ser rechazados o castigados y que en ocasiones les llevan a no actuar de la forma más adecuada.
Es muy importante lograr transmitir a las pacientes más jóvenes y a sus madres, la idea de que el ginecólogo está para ayudarlas, para intentar resolver sus problemas, sus incertidumbres y que de esa forma estén informadas sobre todo aquello que las preocupa y sobre la prevención necesaria para su crecimiento saludable como personas y como mujeres.
Eso implica que hay que lograr hacer sentir a la adolescente que está ante una profesional a la que puede contar todas sus angustias, sus problemas y sus dudas y que colaborará para ayudarla y la informará y la aconsejará, pero que todo eso será totalmente confidencial.
Por otra parte las madres de mis pacientes adolescentes, saben que sus hijas están bien asesoradas por alguien que sabe lo que les dice y que se preocupa por recomendarles lo mejor. También que esas charlas con la profesional, evitaran que haga caso a otras informaciones muchas veces erróneas, que quizás puedan afectar a su salud y a su desarrollo.
Los problemas de sangrados abundantes, crónicos y/o dolorosos afectan en gran medida a la calidad de vida de las mujeres que los sufren ya que condicionan el desarrollo de su vida normal profesional y familiar.
Deseo transmitirle a las mujeres que los sufren, que en la mayoría de los casos esos sangrados se logran resolver y si a veces no se consigue en su totalidad, al menos se pueden disminuir en gran medida y de esa forma hacer que mejore enormemente la calidad de vida de la mujer que los padece.
Gabriela Bravo