Epilepsia

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Epilepsia

La epilepsia es un trastorno, normalmente crónico, que cursa en forma de crisis, durante las cuales un grupo de neuronas del cerebro o bien toda la corteza cerebral descargan de forma descontrolada.

La crisis epilépticas más conocidas son las convulsivas, que se acompañan de pérdida de conocimiento con caída, movimientos tipo sacudida de todo el cuerpo, espumación bucal, mordedura de lengua e incontinencia de orina, con lenta recuperación de la conciencia, pasando por un estado intermedio de confusión.

Sin embargo no todas las crisis epilépticas son convulsivas. Las hay, por ejemplo:

• En forma de ausencias: suelen presentarse en la edad infantil. Durante unos segundos el paciente desconecta del entorno sin cambiar de postura, con la mirada fija perdida en el infinito.
• En forma de desconexión del entorno y comportamientos automáticos: de masticación o deglución de saliva, frotarse las manos, caminar sin finalidad.
• “Deja vu”: el paciente sufre una vivencia de algo nuevo como si ya lo hubiera vivido en el pasado.

Las causas de la epilepsia son numerosas: predisposición genética, “cicatrices” que se forman en el cerebro por falta de riego sanguíneo durante el embarazo, pequeñas malformaciones neuronales (llamadas displasias corticales), malformaciones vasculares. Todas ellas suelen dar crisis antes de los 30 años. Entre los 40 y los 60 años una causa a tener presente son los tumores cerebrales. Por encima de los 60 años la causa más frecuente es la falta de riego cerebral. Y a todas las edades pueden producirse como secuelas de traumatismos craneoencefálicos o infecciones (meningitis, encefalitis).