Artrosis-Artritis

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Artrosis y artritis

Es frecuente en la consulta que muchas personas pregunten la diferencia entre artrosis y artritis. Incluso, en ocasiones, los médicos no reumatólogos confunden estas dolencias

Ambas son enfermedades reumáticas crónicas, que afectan a las articulaciones (rodillas, manos, caderas, hombros, pies, articulaciones de la columna vertebral.) provocando mucho dolor, e incluso inmovilidad en sus fases más avanzadas, pero son dos dolencias diferentes con orígenes y tratamientos distintos. De ahí, la importancia del diagnóstico correcto en la consulta de Reumatología.

La ARTRITIS es la consecuencia de una inflamación. En la artritis, la membrana sinovial que recubre cada articulación, se inflama, produce líquido, crece anormalmente y termina atacando al cartílago que recubre la articulación y al hueso que está debajo, provocando dolor, hinchazón, limitación para el movimiento y, si no se trata, destrucción irreversible de la articulación afectada, que puede ser una o varias a la vez.

La palabra ARTRITIS engloba más de 100 tipos de enfermedades diferentes, entre las más conocidas están el lupus, la artritis reumatoide, espondilitis, vasculitis, gota, etc.).

En muchas de estas enfermedades, la causa está en un fallo del sistema inmunológico y, son independientes de la edad (pueden afectar desde niños a ancianos): el sistema inmunológico del cuerpo humano está diseñado para defenderlo de agresiones externas pero, en ocasiones, falla y agrede a los tejidos del propio cuerpo. Ese es el motivo por el que, además de las articulaciones, se pueden afectar otros órganos como la piel, riñón, pulmón, músculo, ojos o intestino.

En otras ocasiones, la causa puede ser infecciosa o bien por depósito de sustancias vehiculizadas por la sangre como, por ejemplo, el ácido úrico

Hasta hace pocos años, los pacientes con artritis de causa autoinmune podían terminar con graves dificultades para el movimiento, incluso en silla de ruedas, y con lesiones graves e irreversibles en diferentes órganos como los riñones o el pulmón. En los últimos 15 años, esta situación ha cambiado con la aparición de nuevos tratamientos que son capaces de frenar, por completo en muchas ocasiones, la artritis. De ahí la importancia del diagnóstico rápido y correcto que permita instaurar lo antes posible el tratamiento más adecuado

La ARTROSIS, en cambio, tiene un origen degenerativo y, por lo tanto, aparece con la edad. Es la consecuencia del desgaste progresivo del cartílago que envuelve la cabeza de los huesos de cada articulación y que evita que rocen entre ellos. Cuando el cartílago se desgasta, los huesos rozan, la articulación ya no se dobla con la misma facilidad y el propio rozamiento genera deformaciones en los huesos que dificultan aún más el movimiento y provocan dolor.

La artrosis es la enfermedad articular más frecuente en España y puede afectar a cualquier articulación.

La principal causa de artrosis es el paso del tiempo: con la edad, el cartílago envejece y no cumple su función correctamente.